Ilusiones, que iluminan mi camino que me acortan la distancia con la felicidad, Ilusión como un sol como magia en la noche de quietud que calma mi ansiedad.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Una tarde esclarecedora…

Cruzaron millones de palabras hasta que sentados frente a frente ella le confeso que lo quería, tanto, tanto lo quería que no podía entender el porque. Él callado escuchaba sus palabras pero nada podía decirle, tal vez no tenia el mismo sentimiento hacia ella, que le decía que lo quería mas de lo que se quiere a un amigo. Entonces fue cuando él le pidió un abrazo, muy fuerte porque lo necesitaba mucho . Y de repente estaba sentada sobre sus piernas, abrazándolo con un sentimiento de tristeza en el corazón como si estuviera por perder lo único concreto que poseía en su vida. Sintió los besos de él sobre su rostro y se dejo llevar por las caricias que tendrían que aclarar lo que su corazón sospechaba. Y sin darse cuenta sus labios se unieron en un beso esperado. Se sorprendió al no sentir lo que ella imaginaba tendría que haber sentido y sin embargo lo abrazo mas fuertemente mientras los besos de él se tatuaban en su cuello. Hasta que ellos se separaron movidos por un ruido que interrumpió el momento. Sentada, ella quedo sumida en sus pensamientos y él de pie la miraba hasta que le tendió su mano. Nuevamente los dos abrazados se besaban desesperadamente como si al otro día el mundo se terminara. Sobre la mesada ella estaba sentada, se abrazaban, se besaban y el acariciaba su cuerpo de manera desbordante que no dejaba que ella pensara en lo que estaba viviendo. Aunque intentaba deshacerse de sus manos, porque con un beso le basto para sacar una conclusión, él le decía con diferentes palabras que ella tenia miedo. Ninguna palabra la convencería de pasar cierto limite si esa era su intensión. Ella sabia que no existía miedo alguno en su corazón pero hasta ahí nomas llegaría su historia. En ese momento bajo una persona del otro piso y se fue de la casa interrumpiendo el hecho. Parado frente a la silla en la que ahora ella se encontraba, la invito a subir, a su dormitorio, pero un no rotundo invadió la habitación. Estaba mas segura que no se transformaría en un juguete de él ni en ese momento ni nunca.

La noche hacia unas horas que había hecho su aparición y ella tenia que volver a su vida normal. Él la acompaño unas calles en las que inevitablemente discutieron, después de ese momento en el que de una forma u otro para ella había sido hermoso. Sintió que el le había mentido pero entendía, lo entendía por las situaciones que estaba viviendo. Algo de positivo había en su vida y se lo hizo ver. De vez en cuando se paraban y seguían hablando, y una de esas veces ella le aclaro que lo que había pasado fue por que lo quería y no porque le daba lo mismo cualquier chico. Él expreso que ella nunca había puesto un freno a todo lo vivido pudiendo haberlo hecho, ella callada no dijo nada porque en el fondo sabia que tenia razón, sabia que tenia que pasar. Prometió, invadida por sus palabras, que nunca se sabría lo sucedido. Sin embrago necesitaría romperla tiempo después, no podía darse el lujo de seguir escondiendo secretos. Llegaron a una esquina en donde debían separarse, y el adiós quedo flotando en el aire con un abrazo sin terminar porque ahora era él, quien tenia miedo de alguna mirada inoportuna.

Ella siguió caminando con la tranquilidad en su corazón, sin arrepentimiento alguno aunque un poco triste por ciertas palabras escuchadas, con la certeza de haber descubierto que ese chico no era el indicado en su vida, que debía olvidarlo o acompañarlo en su vida solo como amiga. Que el mundo no se dio vuelta al sentir sus besos y caricias. Tal vez ella hace días que ya no sentía lo mismo por él y supuso que era lo mejor que le podía pasar en esos momentos.

Y su corazón se apago.. Pero tal vez fue la mejor decisión..

2 comentarios:

Agus dijo...

(:

Te sigo :)

۴ℓïdïά۴ dijo...

Cosas que realmente pasan.. así es esto de querer, creer y descubrir.. saludos!

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